Una costumbre uruguaya

Dentro de una reducida lista de bienes culturales inmateriales o intangibles, la infusión de yerba-mate atesora una multiplicidad de aspectos que están enraizados en el más profundo pasado de este territorio. Algunas de las características de esta infusión han fenecido o han variado en sus prácticas, pero sus adeptos, rescatan y se enorgullecen de su sentido ritual, en tanto que la matriz de la infusión, su contenido y sus implementos, ha pervivido con el paso de los siglos en un amplio sector de la sociedad.


Si bien un mate se puede hacer de muchas maneras -y de todas se toma-, el uruguayo le ha impuesto su impronta a la infusión: ha generalizado el uso del termo, ha estandarizado un tipo de continente y utiliza una determinada clase de yerba, entre otros aportes que nos distinguen.


Historias del mate

Tiene para los uruguayos una fuerte carga afectiva dada por la iniciación del hábito ubicada en la infancia y asociada fuertemente a vínculos familiares importantes. El rito de iniciación se da en el ámbito familiar con la abuela dando esos primeros pasos con el mate dulce o el mate de leche, reencontrándose con este hábito en la adolescencia pero bajo otras formas.


En esta etapa de re-descubrimiento el adolescente consume fuera de su hogar con grupo de pares como ser en secundaria, trabajo o universidad teniendo una clara preferencia por el mate amargo. El joven integra el hábito a su vida cotidiana creando un vínculo afectivo tan fuerte que tendrá permanencia durante toda su vida, trasmitiendo a nuevas generaciones la afectividad de este hábito tan uruguayo.


A partir de este re-encuentro es que se comienza a construir los elementos del hábito y todas las prácticas afines que la sostienen como ser su preparación y el cebado. El hábito se convierte en rito cargando de afectividad e individualidad a cada una de las prácticas involucradas en el mismo.


A comienzos de un nuevo milenio, el mate ha logrado consolidar ciertos aspectos de esta infusión: más de siete adultos de cada diez toman mate en el Uruguay todos los días y uno más lo hace ocasionalmente. En el medio rural y en los pequeños poblados el consumo diario alcanza a nueve de cada diez personas, manteniéndose de forma más rígida las pautas culturales de consumo propias de cada lugar. En los grandes centros poblados se han afianzado nuevas rutinas de consumo. En este sentido el ritual del mate, introduciéndose sigilosamente en los lugares públicos, ha ido cambiando el comportamiento cultural de los materos y de su entorno. Estas nuevas estrías culturales, curiosamente recuperaron su antiquísimo rol y más destacada característica: compartirse más allá del entorno familiar. Ahora el mate se comparte en el ambiente laboral, en los centros de estudio y hasta en los programas de televisión.

Disfrutando el mate

Disfrutar de un buen mate es el resultado de la correcta combinación entre la forma de prepararlo y los componentes necesarios para hacerlo.

Cómo prepararlo:
1. Llenar el mate hasta sus ¾ partes.
Con CANARIAS esta cantidad es suficiente y usted disfrutará, como mínimo, un termo de agua completo sin tener que dar vuelta el mate.
2. Tapar el mate con la mano, agitarlo y luego inclinarlo unos 45º.
De esta forma, la yerba se asienta correctamente y se forma el espacio necesario para comenzar a volcar el agua. La porción de yerba seca que se preserva del lado opuesto a la bombilla se llama copete y en Uruguay, mantener el copete es tan importante para un buen cebador que se precie como tal, que mantiene con rigurosidad esta montañita de yerba, hasta cuando la misma esta lavada, simplemente por sentido estético.
3. Iniciar el mate con la temperatura del agua correcta es muy importante.
Sugerimos que al comienzo la temperatura NO SEA mayor a los 50ºC. Vierta el agua hasta el borde de la yerba, deje absorber y enseguida comience a verter el agua ya caliente (NO HERVIDA) hasta equiparar la altura de la yerba.
4. Introduzca la bombilla del lado donde se encuentra el agua cubriendo su boca con el dedo pulgar.
Esto evitará que la bombilla se tape. Colóquela siempre sobre el costado opuesto a la yerba. Cuando retire el pulgar, el agua se absorberá ligeramente. Llene nuevamente con agua caliente y deje hinchar.
5. El agua con la que se toma el mate NO DEBE superar los 80ºC.
La ingesta de líquidos a temperatura más elevada no es saludable. Además, mayor temperatura afectará su sensibilidad y el sentido del gusto, por lo que no podrá saborear su mate. Por último, el agua muy caliente o hervida afecta el rendimiento de la yerba, ya que ésta se lavará más rápido.
6. Cebar bien es vital para el sabor y la duración de la yerba mate.
Es muy importante verter el agua siempre en el espacio entre la bombilla y la yerba, y no sobre ésta.
¿Cómo hacer que el mate dure más?

Dentro del procedimiento de cebado existen dos modalidades que se utilizan a nivel popular para extender el cebado sin perder las cualidades de la yerba en cuanto a sabor y principios activos:

Dar vuelta el mate

Este procedimiento se realiza con el fin de obtener de la yerba todas sus virtudes originales así como su sabor intenso. Empuñar la bombilla para luego levantarla lentamente con movimiento constante, hasta sacarla no rompiendo el copete. Una vez retirada queda en la yerba un hueco a cuyo costado se introducirá nuevamente la bombilla. Presionando hacia abajo introducir la bombilla deslizando la paletilla sobre la cara interna del mate. Formar nuevamente con movimientos laterales un espacio para colocar nuevamente el agua.

Ensillar el mate

Si la yerba se agota en su sabor y virtudes debemos ensillar el mate, práctica de renovar la yerba parcialmente para seguir tomando. Se retira con la bombilla la mitad o la cuarta parte de la yerba que esta al fondo por ser la más lavada. Bajamos la parte superior de la yerba con la bombilla e inclinando el poro, lo complementamos con yerba formando un nuevo copete. Una vez ensillado procedemos a cebar nuevamente.

Reglas para compartirlo

El mate en el Uruguay tiene su propio estilo ya que a la hora de cebar o tomar, se desarrollan una serie de reglas arraigadas en la cultura popular, que han ido pasando de generación en generación. Esta serie de reglas se sigue practicando en muchos rincones del país, definiendo la ética del relacionamiento entre el cebador y los convidados.


  • Brindar un mate al recién llegado es una cortesía, traduce el agrado o felicidad que se siente hacia el recién llegado.
  • Rechazarlo traduce, por el contrario, desprecio.
  • El mate no se puede pedir, por más ansias que se sientan.
  • Cuando llegamos a una rueda tenemos que introducirnos en el lado opuesto al que en ese momento está tomando, aguardando pacientemente nuestro turno.
  • El orden de la rueda de la rueda del mate es en sentido de las agujas del reloj.
  • Al recibir o al entregar el mate siempre se utiliza la mano derecha.
  • El invitado al tomar mate no puede regir la forma de cebarlo.
  • El primer mate, es para los espíritus, el segundo y el último para el cebador.
  • Nadie puede tomar menos de dos mates.
  • La bombilla solo la puede acomodar el cebador. El cambiar la bombilla de lugar se considera, en muchos lados, una señal de desprecio hacia el cebador.
  • No se debe cambiar el cebador.
  • Es correcto sorber totalmente el mate, sin importar la particular sonoridad final del mate que nos indica que está vacío.
  • Se dice gracias para expresarle al cebador que no se desea tomar más.
  • En la ronda del mate siempre existe más de lo que advertimos. Este conjunto de reglas o ritual de consumo forma parte de nuestro patrimonio intangible. Su reconocimiento, valoración y práctica cotidiana contribuye a la construcción de nuestra identidad cultural y constituye nuestro legado a las futuras generaciones.
El árbol
Elaboración
Propiedades de la yerba
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